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Sep 14

A 700 kilómetros de la costa continental colombiana se encuentra la isla de San Andrés, un pequeño paraíso en el que las influencias de ingleses, españoles, piratas y corsarios se mezclaron para dar como resultado una cultura rica que se mueve al son del reggae. Es un destino perfecto para disfrutar de la playa, practicar deportes náuticos, bucear y hacer ecoturismo.

Desde el avión, la tarjeta de presentación de San Andrés es su mar de siete colores que alberga peces coloridos y corales rebosantes de vida que encantan a los viajeros. Después de una tarde de playa y compras en el puerto libre, la noche se presenta con fuerza para llenar de música y baile el ambiente.

UNA ISLA QUE DESBORDA CULTURA
No se sabe en qué año llegaron los holandeses quienes se dedicaron a la agricultura. Después llegaron los irlandeses e ingleses, para finalmente empezar una lucha contra los españoles para conservar la isla. En medio de los ires y venires del Pirata Morgan de Jamaica a San Andrés, algo de la cultura antillana también se quedó en San Andrés.

Así, esclavos africanos, campesinos europeos, piratas ingleses y colonos españoles dejaron a su paso semillas de saberes, plantas aromáticas y vestigios de gastronomía que hoy conforman una de las culturas colombianas más ricas: la raizal. Con un idioma propio y una forma muy especial de ver la vida, tocan el alma de los viajeros para mostrarles una forma diferente de ver la vida.En las calles se les oye hablar creole: mezcla de inglés isabelino, español y dialectos africanos; también hablan español e inglés moderno, así que la comunicación con los viajeros es muy sencilla. Esta reunión cultural dejó una huella en la música entre la cual se encuentran el reggae, reggaeton, raga, soca, calypso, merengue, vallenato y salsa. Todo tipo de música para todo tipo de bailarín.

Como parte del cuidado de la cultura, algunos isleños han creado parque ecoturísticos como la Granja de Job Saas y el Parque West View, donde los guías hablan no sólo de la naturaleza sino de las costumbres y los valores que preservan a través de estos proyectos. Con ellos es posible conseguir artesanías en coco y totumo, típicas de San Andrés.

JOHNNY CAY
Después de quince minutos a bordo de una lancha que levita sobre las aguas tranquilas del mar de San Andrés, se llega a una isla famosa por sus playas y Coco Locos: Johnny Cay. Playas de arena blanca que abrazan el verdor de las palmeras; bajo ellas una sombra fresca en la cual se prueban exquisitas mojarras fritas con plátano y deliciosos cocteles.
La playa es perfecta para caminar hasta darle la vuelta a la isla. en algunas áreas sobresalen exóticas formaciones coralinas que hace unos hermosos pozos de agua que reflejan el cielo azul, hasta fundirse con el mar.
La banda sonora del lugar es el reggae y los colores que lo adornan son los de la bandera rastafari. Pisar el suelo de Johnny Cay es dejarse llevar por el vaivén de la música y disfrutar junto con los isleños que atienden a los viajeros en medio de sonrisas y bromas. De las hojas de palma, no sólo sale sombra sino también sombreros, canastas y un sin fin de artesanías tejidas frente a los turistas.

¿QUÉ HACER EN SAN ANDRÉS?
En tierra: Ideal para los amantes de las compras por la gran variedad de mercancía que llega a la Isla. En plan de sol y playa, lo espera San Luis, un pequeño pedazo de arena blanca; la vuelta a la isla, el acuario, Johnny Cay, el hoyo soplador y Big Pond, una laguna de agua dulce en la parte más alta de la isla. Visite la loma con la Iglesia Bautista más antigua de América. Disfrute de la rumba a ritmo caribeño y de un plato típico en Fisheman’s place (lugar de los pescadores).
En el mar: Bucea en las barreras coralinas y en el acuario, en compañía de peces de todos los colores como mariposa, sargento, obispo e innumerables peces globo. Caballitos de mar alrededor de gorgonias, rayas y quizá barracudas. Visibilidad de 15 a 30 metros, pocas corrientes y más de 40 puntos de inmersión: La Caleta de José, La Calera, Las Piedras de la Langosta, Trampa Tortuga, Nirvana, Bowle View, Wild Life, La Rocosa, El Avión.
Practica navegación a vela, windsurfing, surf, parasaling y la pesca deportiva se vuelve toda una aventura con el bonefish, sábalo, saltona, pargo, cherna, entre otros.

Fuente: www.colombia.travel/es